Impuesto de sociedades: ¿conoce los gastos que se puede deducir?

Con este artículo pretendemos hacer saber qué gastos, como empresario sujeto al Impuesto de Sociedades, son fiscalmente deducibles de la base imponible y cuáles no lo son.

En el impuesto de sociedades, la base imponible está constituida por el importe de la renta en el período impositivo minorada por la compensación de bases imponibles negativas de períodos impositivos anteriores. A este resultado le podemos realizar una serie de ajustes extracontables, de los cuales destacan las amortizaciones.


AMORTIZACIONES:

Serán deducibles las cantidades que, en concepto de amortización del inmovilizado material o inmaterial, correspondan a la depreciación efectiva que sufran los distintos elementos por funcionamiento, uso, disfrute u obsolescencia.

La Ley prevé varios sistemas de amortización, todos los cuales dan lugar a partidas deducibles.

    Amortización de gastos de establecimiento:
Al referirnos a este tipo de gasto incluimos los gastos de constitución, los gastos de primer establecimiento y los gastos de ampliación de capital.

Estos gastos se deberán valorar por el precio de adquisición o coste de producción de los bienes o servicios que los constituyan.

Los gastos de establecimiento deberán amortizarse en un plazo no superior a cinco años. Nada impide, sin embargo, que se pueda amortizar en un único año o en menos que los cinco señalados como máximo. Lo que sí queda terminantemente prohibido es que se amorticen los gastos de establecimiento pasados los cinco años señalados como máximo.

No obstante, este período de amortización podría superarse siempre que de ello no se derive una tributación inferior a la que hubiera correspondido si se hubiera realizado la imputación temporal correcta.

    Amortización del inmovilizado inmaterial:
La norma fiscal, al tratar la amortización, no distingue entre inmovilizado material e inmaterial, por lo tanto teóricamente se establecen las mismas pautas anteriormente descritas.

Pero, sin embargo, establece unas normas especiales de amortización aplicables a los Gastos de Investigación y Desarrollo, Fondo de Comercio, Derechos de Traspaso y Marcas.

Asimismo, se computa como gasto fiscalmente deducible el importe de la depreciación sistemática sufrida por este inmovilizado.

En concreto, podrá deducirse la amortización de los gastos en Investigación y Desarrollo en el inmovilizado inmaterial cuando se cumplan las siguientes condiciones:

        a) Estar específicamente individualizados por proyectos y su coste claramente establecido para que pueda ser distribuido en el tiempo.

        b) Tener motivos fundados del éxito técnico y de la rentabilidad económico comercial del proyecto de que se trate.


GASTOS FISCALMENTE DEDUCIBLES:

    1.- Serán deducibles las dotaciones para la cobertura de la reducción del valor de los fondos editoriales, fonográficos y audiovisuales de las entidades que realicen la correspondiente actividad productora, una vez transcurridos dos años desde la puesta en el mercado de las respectivas producciones. Antes del transcurso de dicho plazo, también podrán ser deducibles si se probare la depreciación.

     2.- Serán deducibles las dotaciones para la cobertura del riesgo derivado de las posibles insolvencias de los deudores, cuando en el momento del devengo del Impuesto concurra alguna de las siguientes circunstancias:
        a) Que haya transcurrido el plazo de un año desde el vencimiento de la obligación.
        b) Que el deudor esté declarado en quiebra, concurso de acreedores, suspensión de pagos o incurso en un procedimiento de quita y espera, o situaciones análogas.
        c) Que el deudor esté procesado por el delito de alzamiento de bienes.
        d) Que las obligaciones hayan sido reclamadas judicialmente o sean objeto de un litigio judicial o procedimiento arbitral de cuya solución dependa su cobro.

    3.- Las dotaciones por depreciación de la cartera de valores sin cotización oficial.

    4.- Las dotaciones por depreciación de los valores de renta fija admitidos a cotización.


GASTOS FISCALMENTE NO DEDUCIBLES:

Existen una serie de partidas que aunque puedan considerarse como gasto por la normativa contable, no deben considerarse como deducibles a la hora de determinar la base imponible; ya que la ley no permite su deducción fiscal.

    Retribución de fondos propios:
La retribución de fondos propios no es más que la distribución de beneficios.

El reparto de dividendos no es gasto fiscalmente deducible dado que se pretende evitar la deducibilidad fiscal de gastos que no son más que retribuciones de capital propio.

Esta norma debe aplicarse por el propio sujeto pasivo y, por tanto, si no lo hiciera se estaría en un incumplimiento de la norma plenamente sancionable.

    Impuesto de Sociedades:
El Impuesto de Sociedades es un gasto que entra en el cálculo del beneficio y, por eso, tiene la consideración de gasto no deducible.

    Multas y sanciones penales y administrativas:
No se permite la deducción de estos gastos porque si se permitiera la deducción de estos conceptos se estaría, en definitiva, compartiendo entre el sujeto pasivo y el erario público la carga generada por las actuaciones ilegales de la entidad, lo que sería equivalente a reducir la penalización en principio querida por la norma.

    Donativos:
Con carácter general se impide la deducibilidad de las donaciones; restricción que tiene su origen en la ausencia de necesidad para las entidades de realizar donaciones.

No obstante, hay algunos donativos que, por su naturaleza, la ley pretende que se incentiven. Por esta causa, el Estado decide participar del coste de estas donaciones, permitiendo su deducibilidad en el cálculo de la base imponible. Este es el caso de las donaciones realizadas a entidades sin fines lucrativos, fundamentalmente Fundaciones y Asociaciones.

    Liberalidades:
A pesar de la idea de que en principio las entidades no realizan liberalidades porque buscan, por propia definición el ánimo de lucro; no se puede olvidar que en la toma de decisiones de las entidades se encuentran personas físicas que sí pueden actuar con finalidades diferentes al puro ánimo de lucro.

A modo de ejemplo, nos encontraríamos ante tal situación en el caso de un Administrador de una sociedad que ha decidido entregar 1000 € a una ONG de ayuda al tercer mundo. Dicho pago el administrador lo ha contabilizado como gasto en la cuenta de explotación de la sociedad.

En este caso, nos encontramos en presencia de una liberalidad a cargo de la sociedad y, por lo tanto, no tendrá la naturaleza de gasto fiscalmente deducible.

    Dotaciones a fondos internos de pensiones:
Se trata de dotaciones a provisiones o fondos internos para la cobertura de contingencias idénticas a las de los Planes de Pensiones.

Estas dotaciones no tendrán la consideración de gasto fiscalmente deducible en el momento de la dotación, pero sin embargo sí que tendrá la consideración de gasto fiscalmente deducible cuando se pague la pensión con cargo a los Fondos Internos de Pensiones.

    Gastos de servicios derivados de operaciones realizadas con personas o entidades residentes en paraísos fiscales:
Los gastos de servicios correspondientes a operaciones realizadas, directa o indirectamente, con personas o entidades residentes en países o territorios calificados como paraísos fiscales, o que se paguen a través de personas residentes en los mismos no son deducibles en el Impuesto de Sociedades, excepto que se pruebe la realidad de la operación.

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